ANTE EL TERRORISMO DE ESTADO: LA LUCHA CONTINÚA

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Colegios, Liceos, Universidades se están levantando a diario a lo largo de esta angosta y larga faja de tierra: el movimiento ha vuelto. Intransigencia y radicalización se ven como única forma de lograr el objetivo: educación gratuita y de calidad. Transcurrió el 2012 y fuimos meros espectadores desde nuestras aulas, observando el actuar del gobierno y sus proyectos de ley que amenazan una vez más nuestra libertad (o al menos lo que queda de ella), como si la legislación pinochetista no fuese suficiente, como si el sistema neoliberal que carcome a nuestras familias a diario no fuese suficiente,  el Estado y los grupos económicos nos violentan, nos desnaturalizan por medio del deseo de consumo y buscan “estupidizar” a las masas, para que no piensen, no razonen, y mucho menos despierten ante las injusticias que nos ofrece  la actualidad.

Despertamos, me alegra decirlo, este 2013 nuevamente estamos tomándonos las grandes Avenidas, aquellas que siempre nos han pertenecido, la gente grita, se expresa y lucha, sale a la calle, la generación sin miedo, llevamos las riendas de este cambio social, un cambio que desde hace tantos años atrás venimos forjando; un cambio que tuvo éxito el 70 pero que culminó rápidamente el 73 con un golpe de Estado y una oscura dictadura, pero que se transportó por generaciones y adquirió nuevas banderas de lucha; ha sido difícil pero aún así nos hemos mantenido de pie y con la frente en alto, a pesar de tantos que han muerto en el camino.

La razón de porqué no hemos logrado nuestros objetivos nos trae a la memoria las palabras represión, tortura, terrorismo de Estado. Pero no como algo que sucedió o que pasó, sino que como algo que se vive y se repite en nuestras calles.

La herramienta predilecta de los gobiernos de turno a mi juicio son dos, las leyes (el Derecho), y los medios de comunicación masiva; en primer lugar, las leyes (el ordenamiento jurídico en general), algunos ejemplos de ello como para contextualizar: ley de Seguridad Interior del Estado, ley antiterrorista, proyecto de ley “Hinzpeter”, actualmente el proyecto de ley “mi cabo” y a mi parecer el más peligroso, la reforma al Código Penal, y bueno, muchos más que buscar nutrir la represión de nuestro país y que no salen a la luz pública. Este medio se alimenta y enriquece por medio del “terrorismo”(según el Estado) de las calles, aquel que se refleja en la lucha, en la protesta social, en el repudio generalizado al sistema, en fin, a la injusticia social, en el beneficio de unos pocos a costa de todos nosotros, ¿para qué? para mantener la desigualdad en el ingreso nacional. Lo lamentable es que el Gobierno se pone de parte de los grupos económicos que dominan el sistema, son sus principales lacayos, así ha sido desde que Pinochet entra a La Moneda hasta ahora, con Piñera, y pasará si vuelve Bachelet a ser presidenta o cualquiera de la derecha; nadie ha cambiado las políticas en pro de los ciudadanos, al contrario, tenemos una salud paupérrima, una educación de mala calidad y muy difícil de pagar, malas condiciones laborales, y como si fuera poco, se atenta contra nuestra naturaleza y medio ambiente (la poca que nos queda) con las hidroeléctricas y la contaminación promovida por las empresas y se atenta contra los bienes nacionales (los pocos que nos quedan) con la privatización ¿Cómo vamos a estar conformes?. Como si fuera poco,  las fuerzas de resguardo y orden público (entre ellos los tan mal ponderados pacos) así como las FF.AA no están de nuestro lado, lo que transforma al enemigo más poderoso y con más herramientas para mantener en las sombras del olvido la voz del pueblo.

La otra herramienta, sin duda son los medios de comunicación, los que engañan a la gente, los que crean una idea falsa de la realidad, la que no busca la concientización, sino que busca la enfermedad mental de las masas, haciendo que la información sea un bien más escaso y privilegiado. Es por eso que llamo a la comunicación masiva pero desde abajo, es la única forma de enterarnos de que en Chile se tortura (hago memoria con el caso de César Reyes y en general con los detenidos en las marchas), que en Chile se realizan montajes (Pedro Quezada, Juan Tapia), que en Chile hay presos políticos, así como también, persecución política a nuestros indígenas (Emilio Berkhoff, Machi Millaray Huichalaf y tantos otros), a los anarquistas (caso bombas),  en fin, a todo el que piense diferente y quiera manifestarlo a viva voz.

Debemos cuidarnos las espaldas entre nosotros, es la única alternativa a un Estado terrorista, tenemos la suerte de estar un poco más lejos de los tiempos de dictadura de Pinochet y vivir en una dictadura con nombre de “democracia” en la que aún podemos combatir sin ser asesinados, al menos no de una manera tan masiva (traigo a la memoria a Manuel Gutiérrez, Juan Pablo Jiménez, Matías Catrileo, etc), somos la generación sin miedo, la generación que deja de lado el individualismo que te vende el mercado y que busca la lucha no por nosotros solamente, sino por los que vienen más adelante, somos la generación que ha despertado del status quo y que está llamando de manera general a empoderarnos de lo que es y siempre ha sido nuestro y que otros vende patrias, nos han quitado,  por eso digo: arriba estudiantes, arriba portuarios, arriba trabajadores, arriba nación mapuche, arriba pueblo chileno que la lucha continúa!.

Por Karina Jensen

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