Opinión: Glotonería y pillaje

No Alto MaipoPor Danilo Monteverde, presidente del Partido Humanista.

Aunque la empresa en cuestión y (hasta ahora) las autoridades ponen en duda los posibles efectos nocivos del proyecto Alto Maipo denunciados por una serie de organizaciones sociales, pareciera que la glotonería de las empresas respecto los recursos naturales de nuestro país no tiene confín. Lo que ocurre es que AES Gener pretende dejar prácticamente secos unos 70 kilómetros del Rió Maipo al entubar tres cauces tributarios de este: el Colorado, el Volcán y el Yeso. El proyecto de Gener pretende “entubar” el 90 % de las aguas de esos afluentes con el fin de usarla luego en la generación eléctrica.

Según expertos, la intervención del curso natural del Maipo resultará perjudicial para la regulación del clima de Santiago y el ecosistema que brota desde ese río se reducirá dramáticamente, generándose daños que harían peligrar el equilibrio y la belleza natural del sector. Y también se tornaría deficitario el riego de 120 mil hectáreas de cultivos agrícolas de la zona del Cajón del Maipo.

Pero el punto que mayor escozor produce el proyecto hidroeléctrico de AES Gener es que inevitablemente afectará el caudal del río Maipo, que es principal abastecedor de agua potable de la población de la Región Metropolitana, unos siete millones de ciudadanos, más que quienes se abstuvieron de votar en las pasadas Municipales.

Ahí es donde el tema de la glotonería empresarial en Chile pasa a transformarse en pillaje, porque si bien la empresa productora de energía a cargo del proyecto pretende generar un promedio de 2.300 GWh al año, cumpliendo los resguardos normativos judiciales y medioambientales impuestos en el contrato, no hay que olvidar que dicho acuerdo entre AES Gener y Aguas Andinas (AA), empresa responsable de asegurar el abastecimiento de agua potable para la capital del país, fue firmado en secreto en 2011.

Se sabe que la boleta de garantía exigida por Aguas Andinas a Gener es por 14 millones de dólares, y que la dueña del proyecto hidroeléctrico deberá pagarle a AA todos los meses por 40 años el caudal que ocupe, pero no hay claridad en los montos. En todo caso, ¿qué nos importa?, porque ese dinero irá para AA y no servirá para rebajar las cuentas de los usuarios, que seguiremos confiando en que la Cuenca del Maipo nos proveerá. De los millones que se embolsará AES Gener menos sabemos, pero queda claro que seguiremos pagando nuestras cuentas eléctricas a pesar de las caídas de sistema y de los reajustes del cobro, casi siempre positivos para los generadores y distribuidores y raramente positivos para nosotros.

Pero esta desagradable sensación que nos produce el ver cómo nuestros representantes políticos (ni hablar de las autoridades) hacen la vista gorda ante la voracidad empresarial que paulatinamente va terminando con los recursos naturales, debería movernos a pensar y convencernos que la mejor manera de terminar con estos abusos es devolviendo la soberanía al pueblo, retomando todos el poder de decisión acerca de nuestro futuro como Nación. Esa es la única forma de terminar con el abuso empresarial que ejemplifica el contrato secreto entre AES Gener y AA, esa es la única manera de volver a ser dueños de nuestros recursos naturales para administrarlos coherentemente y con compromiso social. Ese es el único camino para hacer que otra vez Chile sea de todos los chilenos, y no como ahora que solo es de un puñado de empresarios.

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