Demoler o no demoler la casa del Presidente

A finales de año, en plena zona de conservación histórica, durante la semana pasada, llegó una nueva carta de los dueños del edificio,  avisando de un nuevo período para dejar los locales que arriendan hace mucho tiempo .La inminente demolición de la ex Casa del que fue Presidente de Chile, Manuel Montt, tiene preocupados a locatarios con más de 60 años dedicados a variados rubros, en pleno centro de Valparaíso.

Por Patricia Cortés G

Edificio emplazado entre las calles Pedro Montt y Rodríguez. Foto: Login.cl
Edificio emplazado entre las calles Pedro Montt y Rodríguez. Foto: Login.cl

El edificio en disputa está viviendo sus últimos días desde septiembre del 2010, luego de que se enviara una carta a los locatarios por parte de los dueños del inmueble. Los propietarios del edificio ubicado en la esquina de las calles Colón entre Hontaneda y Morris, declararon en el escrito, que el daño post terremoto fue tal, que resultaría poco rentable la reparación del edificio y  que la mejor solución, dadas las deplorables condiciones de la propiedad, sería demoler.

En el segundo piso del inmueble, se ubicaba antiguamente las oficinas de la Corporación Tres Montes, posteriormente, se ubicaron oficinas de la CONAMA, sin embargo, después del terremoto de 2010, hicieron abandono inmediato de las instalaciones por su seguridad. El primer piso siempre ha estado dedicado al comercio, por lo que sus locales también forman parte de la historia de la ahora, disputada esquina.

Actualmente, Casa Rubio Regalos, Zapatería Imperio, La Mangiata y Casa Erika, son los negocios  que están próximos a cerrar sus puertas. El último aviso de los dueños, según algunos arrendatarios, fue notificado por carta certificada, la semana del 28 de octubre.

En la Zona de Conservación Histórica

Sin embargo, el problema principal, es que la demolición no está autorizada. La directora del departamento de Gestión Patrimonial, Paulina Kaplan señaló que la demolición no es un proceso simple. De hecho, el inmueble se ubicado dentro de la Zona de Conservación Histórica, por lo que se requiere de un decreto  especial por parte de la Ilustre Municipalidad de Valparaíso, para poder dar la autorización.

La Zona de Conservación Histórica de la región de Valparaíso, se define según la Ley n° 17.288 en el artículo 1.1.2 “como inmuebles o zonas rodeadas de inmuebles que tengan algún tipo de aporte a la infraestructura patrimonial, cultural y arquitectónica de Valparaíso y que genera condiciones por las cuales se quiere preservar”.

El electo alcalde de Valparaíso, Jorge Castro, señaló que la situación de este inmueble en cuestión, es un caso diferente a otras propiedades patrimoniales. “El hecho que esté en manos de un particular, hace muy dificultoso el trámite de la restauración y reparación. Los edificios están protegidos por la UNESCO y ellos deben ser consultados sobre las modificaciones con un proyecto que debe cumplir con ciertas condiciones y por último, ser aprobado. Pero cuando las propiedades pertenecen a dueños particulares, es bastante engorroso pedir un presupuesto para arreglo, ya que nosotros podemos intervenir, pero no tomar la decisión final.”

La Ley de Monumentos Nacionales, al rescate.

De la Biblioteca del Congreso Nacional, se articula la Ley n° 17.288 o de Monumentos Nacionales que se promulgó el 27 de enero de 1970, la cual tiene vigencia hasta nuestros días y tiene directa relación con este caso. Su principal respaldo es hacia la llamada Zona Típica de la ciudad de Valparaíso, su objetivo es proteger y regular el patrimonio arquitectónico que se encuentra dentro de esta área.

A pesar de ello, existe una cláusula de protección en el artículo 5.1.4 de la ley 17.288, en base a la petición de una orden de demolición por parte de los propietarios. En primer lugar, se debe adjuntar un informe de un arquitecto, el cual evalúa los daños de la propiedad y se fundamente las razones de la demolición, por ejemplo, si atentase a la seguridad.

En el mismo artículo, se señala que luego de enviado el informe, la Dirección de Obras Municipales deberá tomar la determinación si el edificio efectivamente, se demuele o no. Si se resuelve que sí se autoriza la medida, el propietario deberá, a su vez, solicitar un permiso al Consejo de Monumentos Nacionales o a la Secretaría Ministerial de Vivienda y Urbanismo.

El incumplimiento de las normas : Municipalidad v/s Consejo de Monumentos Nacionales

Pero el Consejo de Monumentos Nacionales cuestiona el cumplimiento de este artículo, a nombre de la arquitecta María José Larrondo. La experta señala el alto interés que existe por parte del gobierno, en la protección de edificios emplazados en zonas típicas o de conservación histórica. Sin embargo, luego del terremoto, la municipalidad dio muchas órdenes de demolición, dónde no se consideró el carácter de las edificaciones, sobre todo si eran parte del patrimonio o no y se terminaron demoliendo de todas formas.

Un ejemplo de ello, es lo acontecido con la Chilena Tabacos ubicada en avenida Colón con Hontaneda y lo que ocurre con el Mercado del Puerto en Valparaíso. El primero de ellos, se demolió sólo con la autorización de municipalidad y la Dirección de Obras, sin el permiso del ente gubernamental Monumentos Nacionales, a pesar de encontrarse en la zona típica y por tanto, protegida de la ciudad de Valparaíso.

Dada la circunstancia, señala la arquitecta María José Larrondo,” se cursó un parte a la empresa encargada de la demolición y a los dueños, pero este no tuvo efecto.  Al ir a impedir la demolición, se percataron en terreno, que insólitamente tenían una orden de demolición autorizada por la Ilustre Municipalidad de Valparaíso, independiente de las características del inmueble”.

En el segundo caso, indica Larrondo, “a pesar de que el edificio del mercado esté en un inminente peligro de derrumbe, no puede demolerse, así de simple. De hecho, se están recibiendo proyectos para su restauración, porque la demolición está descartada de plano.”

El Alcalde Jorge Castro indicó lo importante que es tener una política de protección al patrimonio de la ciudad de Valparaíso y aclarando que el proceso de restauración de inmuebles dañados por causas naturales o por mano del hombre, no es un trámite simple.

“Creo que falta capital, una línea de financiamiento que cuente con el apoyo para los materiales para la recuperación o la restauración que hoy lo hacen notar desde la crítica. Claro, muchos critican y dicen “deberían preocuparse”, pero no saben que son restauradores especializados para el patrimonio e importante mano de obra que debe recibir su sueldo. Falta capital”, indicó Jorge Castro.

Refuerzos para la protección del patrimonio: Nuevos proyectos

Francisco Chahuán, Senador por la Quinta Región Costa, presenta como novedad la ampliación de los fondos en la ley de presupuesto para este año. “Nosotros consideramos que es muy importante la protección al patrimonio cultural y arquitectónico de Valparaíso. Es por eso, que hemos promovido una grosa patrimonial en la actual Ley de Presupuesto, que pueda contemplar todo y cada uno de los recursos que permitan que el estado se haga cargo de la declaratoria de patrimonio cultural de la humanidad. Por otro lado, estamos aspirando a una ley especial para Valparaíso, aunque por de pronto, se está negociando con el Ministerio Del Interior y con Ministerio de Hacienda, un fondo de 5 mil millones para financiar al Patrimonio Cultural. También se está estudiando la posibilidad de que el estado sea, finalmente, el encargado de la conservación del Patrimonio y no el Municipio”, dijo Chahuán.

El relato de los afectados

Las tiendas afectadas también tienen su versión de la historia. Fuera de los resquicios institucionales y leyes involucradas en este conflicto, existe un grupo humano que lleva más de una década dedicándose al comercio en distintas área.

La tienda más afectada, sin lugar a dudas, es la “Casa Rubio Regalos”. María Rubio Hornauer, la dueña, está profundamente afectada por esta situación de incertidumbre. Sin embargo, declara que “los dueños nos han tranquilizado mucho en este último tiempo, ya son años que no los vemos.  El marido de una propietaria, nos dijo que nos daríamos el abrazo de año nuevo aquí. El problema pasa por los cahuines y  el miedo que infunden algunos arrendatarios, dando plazos o diciendo que recibieron otra carta. Yo ya estoy enferma de los nervios.”

Manuel Iglesias,  arrendatario y dueño de la Zapatería Imperio desde 1988, está tranquilo. De hecho, ya buscaron otro lugar para instalarse y poder seguir con su negocio en calle Condell. Fue claro en señalar que “los Morfino son mis amigos, sé que no harán nada dramático para sacarnos. Esto está malo y a ellos no les conviene arreglarlo, si ellos son los dueños, que sean los que decidan.”

Un edificio de tres pisos

Si bien no está autorizada la demolición del inmueble, los propietarios ya tienen una idea de lo que quieren en su remplazo: “Quieren demoler esto y construir un edificio de tres pisos, dos de locales comerciales y uno de oficinas”, dijo Manuel Iglesias.

La señora María Dolores ya está resignada,  “al principio luchaba. Fui a la municipalidad para ver lo que se podía hacer, pero ya estoy mal de la salud. Yo los entiendo perfecto, nosotros que estamos aquí hace mucho, somos arrendatarios cachos. Si ellos quieren demoler esto, porque no quieren gastar en esto y percibir un arriendo más alto, está bien, están en su derecho. ”

La situación aún continúa en veremos. Se espera la solicitud formal de los propietarios para la demolición y su posterior autorización, a pesar de ello, tanto la municipalidad como el Consejo de Monumentos Nacionales, señalaron que el proceso tiene para largo y que si los arrendatarios no quisiesen irse , deberían sacarlos por un juicio de Precario y esperar unos años más para desocupar el edificio.

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