La ley de Pesca que propone el Gobierno

ImageEste año se discute en el Congreso de la Nación el proyecto de  la Ley de Pesca y Acuicultura, la cual regula la extracción de los recursos marinos en nuestro país. Esto es las cuotas que los pescadores, tanto artesanales como industriales, pueden sacar. Recordemos que el anterior proyecto de Ley tuvo vigencia desde 2002 hasta el año pasado el cual entregó un límite máximo de captura y una división por cuotas del recurso.

Este proyecto que abrió un debate álgido en el último tiempo puesto que su aprobación destruiría la Pesca Artesanal fue razón del movimiento de Aysen pero además de eso tiene una arista poca conocida. Esta es la Ley de Privatización del Mar, es por eso que el Biólogo Héctor Kol, expositor a cargo de las consecuencias en la biomasa que traería la aprobación de la pesca industrial en la reunión nacional de la Comisión Nacional de Pesca efectuada en Puerto Montt nos da la siguiente entrevista.  

Héctor, ¿Qué es la Ley de Privatización del Mar?

Bueno, le llamamos nosotros Ley de Privatización del Mar, porque se introdujeron reformas a la Ley General de Pesca y Acuicultura, que permitió que las concesiones acuícolas fueran prenda de empeño ante la banca privada para respaldar los nuevos créditos que se abrieron con plata de todos los chilenos, 450 millones de dólares (se habla), que le regaló la presidenta Bachellet a la industria salmonera.

Los bancos: Hernán Somerville, era el presidente de la asociación de bancos en ese instante, y fue súper clave, nosotros no queremos la cotización de salmoneras para criar salmones (risas). Entonces, ¿para que era lo que las quería?

Ahora, la primera versión de la ley, el artículo 81 bis, la primera versión era súper explícita; decía que eran objeto de empeño o hipoteca, o no eran objetos de empeño ni hipoteca, ni las redes ni las jaulas ni los peces. O sea, lo único que se podía hipotecar era el agua que es de todos los chilenos. O sea, más claro que echarle agua. Pero la presidenta no lo entendió así; ella fue una gobernante que gobernó para el empresariado y tomó cartas en el asunto, y con el mar de todos los chilenos se pagaron las deudas, o se respaldaron deudas, de empresas españolas, japonesas y noruegas, y algunas pocas chilenas para poder seguir sobreviviendo la industria salmonera. Eso fue lo que hicieron.

Ahora, en concreto, es que las concesiones acuícolas, que eran bienes nacionales de uso público y de todos los chilenos, ahora pueden ser hipotecadas por los concesionarios de estos espacios marítimos. Ahora, si tu piensas es una situación absolutamente ridícula, que es como si tu arriendas unas casa y después vas a hipotecarla a un banco y el banco no te la va a aceptar, porque no es tuya. Bueno, en este caso, sí se acepta. Y eso era principalmente porque la exitosa industria salmonera tenía deudas desde los cuatro mil millones de dólares con la banca privada y que no tenían cómo pagarla, porque los pescados estaban todos enfermos y muertos. Ésa es la situación

 

Entonces, el banco pidió el mar…

Claro, pidió el mar, pero no para cultivar salmón, eso lo dejó muy claro Hernán Somerville; y esto va a terminar seguramente todo en proyectos turísticos carísimos. Los gringos acá no se arrugan en pagar un millón de pesos diarios por estar un día arriba de un glaciar, o navegando en torno a un glaciar como es en el caso de la Laguna San Rafael. Creo que les va a salir bastante barato hacerse dueños del mar austral.

¿Esto solamente está pasando en el mar austral o es en todo el borde costero?  

O sea, lo que está en peligro es el borde costero de Antofagasta hasta la Tierra del Fuego.

Entonces todo el mar chileno.

Todo el mar chileno, salvo las zonas que no son por decisión estratégica de la armada y que no tienen triple A.

¿Qué son las zonas de Triple A?

Son las áreas aptas para la acuicultura, son sectores del borde costero chileno en donde se supone que tú puedes ejercer operaciones acuícolas, cultivos programados de especies hidrobiológicas, que nunca ha sido devastado; no existe ningún estudio, por ejemplo, que demuestre que el mar austral chileno sirve para cultivar salmón, ninguno. Ahora dices, “bueno pero si no servía, entonces cómo llegan tantos salmones”. Bueno, yo lo respondo bastante fácil: en Noruega, para producir una tonelada de salmones ocupan 0,02 gramos de antibiótico. Eso ocupa en Noruega. En Chile ocupan 36.600 veces más… ¡36.600 veces más!

Y eso, ¿por qué?

Porque Chile no sirve para cultivar salmones. Mira, aplica el sentido común. Si tú para vivir en Noruega necesitas tomarte una aspirina, y para vivir en Chile tienes que tomarte 36.600 aspirinas, te queda claro dónde no puedes vivir (risas). ¿”Cachai”? Ésa es la situación. O sea, lo que le pasó a los salmones acá en Chile es lo mismo que les pasó a los indios cuando llegaron los españoles; traían enfermedades nuevas. Bueno, aquí los salmones se encontraron con enfermedades nuevas. Por ejemplo, el cáligus. El cáligus fue indomable. Todo tipo de hongos y bacterias que para nosotros… (no se entiende) los salmones no estaban evolucionados para eso. Y se enfermaron, y a raíz de esas enfermedades es que han ocupado esa cantidad increíble de antibióticos como en ninguna parte del mundo, ni siquiera China, un país absolutamente tóxico, ocupa en su producción esta cantidad de medicamentos como acá en Chile.

Entonces si el Salmón no se puede cultivar ¿Cómo lo hacen las salmoneras?

Mira, bien concreto, las especies carnívoras, como el salmón por ejemplo, no tienen posibilidad de seguir existiendo, porque necesitan de pesca silvestre para poder vivir, ésa es su limitante, no es el espacio marítimo, es la cantidad de alimento disponible que tienen para su producción, y esa pesca no existe, porque fíjate bien cuando la pesca estaba en su mayor esplendor, según ellos… no me consta, lo dudo, nosotros teníamos en el agua 1.200 mil toneladas de jurel, teóricamente. Al año subsiguiente 300 mil toneladas de jurel no más, y eso te alcanza para 30 mil toneladas de salmones, no te alcanza para más; ¿el otro con qué lo vas a alimentar? ¿Con hierba? Vas a tener un salmón vegano (risas). Eso no existe, ¿”cachai”? O sea, en Aysén, hoy día están aprobadas 1.200.000 toneladas de salmón para ser producidos, 1.200.000 toneladas, para eso tú necesitas entre 6 y 12 millones de toneladas de pesca silvestre para poder alimentar a esos salmones. ¿De dónde las vas a sacar? ¿De Avatar? ¿De dónde las vas a sacar? No sé, podríamos agarrar a galilea, lo picamos, hacemos un pebre de galilea, se lo tiramos a los salmones y los salmones mueren todos al tiro, envenenados, pero no existe esa pesca silvestre. Y aquí lo que estamos comentando ahora, y eso espero que lo entienda la pesca artesanal… Estamos enfrentando un modelo inmobiliario, que es pedir concesiones a 20 pesos el metro cuadrado, por eso lo ves quemado, al año. Veinte pesos el metro cuadrado, para que devuelvan millones de dólares a ese mismo metro cuadrado. Entonces, cuando el Estado expropia de un terreno para hacer un camino, te paga 200 pesos el metro cuadrado, los salmoneros pagan 10 pesos menos que eso, y ese mismo metro cuadrado ahora mismo ellos lo pueden tranzar en la bolsa, entonces eso no tiene nada que ver con los recursos, ni con el arte de pesca ni el largo de las lanchas; es un problema de espacio, aquí hay dos maneras de estrangular la pesca artesanal: una que es quitándole los recursos, como lo hizo Ricardo Lagos y ahora quitándole el espacio como lo hizo la Bachellet. Les negó el espacio, y todo lo que ha seguido en adelante, en este periodo de Piñera, es solamente la continuidad del modelo que instaló el último gobierno de la concertación, que es privatizar el mar como se privatizan todos los bienes. O sea, tu derecho al mar, ahora también va a ser un bien de consumo, tú vas a tener que pagar para entrar al agua. Quizás el borde costero se mantenga como un bien nacional de uso público a cargo de la armada. O sea vas a poder caminar por la playa de Reñaca, pero para meterte al agua de Reñaca no vas a poder, porque el agua tiene dueño.

Así de increíble…

Pero así es, ésas son las leyes.

Ésa es otra cosa que no entendió nunca la pesca artesanal, que el fenómeno de la salmonera, tenía el alcance no solamente regional, sino nacional, porque todo lo que se arrasa con la pesca silvestre, de todas las regiones del país, incluída la cuarta, viene a parar acá. No se lo comieron las jibias, no se electrocutó con la Corriente del Niño ni con la Corriente de la Niña, se lo comieron los salmones y el 98% de esa producción de salmones se reajustó. O sea tus modelos, o tus discursos sobre soberanía alimentaria, seguridad alimentario y todas esas cosas, olvídalo, nunca fue. Todo eso se fue a un producto que tú ni siquiera lo viste… ni siquiera lo viste. Pero es un problema de alcance nacional. Creó efectos de alcance nacional. Probablemente tengamos un conflicto armado con Perú, por la cuestión del triángulo de Arica, porque ahí está la última reserva de sardinas que hay, y esas sardinas no son para el consumo humano, son para alimentar salmones, para eso quieren las sardinas. No es un problema trivial.

Antes el salitre, ahora las sardinas…

Así es exactamente. Es exactamente el mismo modelo. Lo que pasó con las salitreras pasó con las salmoneras acá. La gente quedó tirada, las salmoneras quedaron botadas en el agua o sumergidas y el modelo solamente enriqueció a unos cuantos y el resto se tuvo que ir a vivir en Copec.

Muchas gracias.   

Andrés Ojeda Nuñez

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