En estos seis meses de movilización estudiantil hemos visto diferentes manifestaciones artísticas que daban cuenta de la necesidad de cambiar este sistema educativo caro, segregado y discriminatorio. Es así que nace la iniciativa del Colectivo Muralista Roberto Matta, el cual lleva desde el año 2006, realizando trabajos vinculando el arte mural con las diferentes organizaciones sociales. Esta iniciativa, encabezada por el profesor de Carlos Villamar, demuestra que el arte es un motor de cambio social necesario para dar una nueva perspectiva a la vida de las personas.
El Colectivo Roberto Matta es una agrupación de jóvenes pertenecientes, en su mayoría, al liceo A-39 de Quilpué, que trabaja en conjunto con ex alumnos, trabajadores, pobladores, periodistas, y fotógrafos. En el último tiempo su trabajo se ha concentrado en llevar el arte mural a niños de escasos recursos en diferentes establecimientos educacionales del país. Tal fue el caso de su visita a Quilleco donde trabajaron con cientos de niños. Esto se debe, en palabras de Zé Patricio López Astudillo, integrante del colectivo, “a la necesidad de demostrar el trasfondo social que hay detrás de cada color, de cada bosquejo y reflejar la necesidad de genera un cambio social”.
Uno de los sentidos que tiene el Colectivo, es establecerse definitivamente con un centro cultural. El entusiasmo de estos jóvenes por trabajar, bien les merece su nombre, “Centro Cultural Roberto Matta para las Artes y la Educación”. La razón del nombre, explica Ze, se debe a la necesidad de cambiar “este sistema educativo deplorable que tiene el país”.
Es por ello, que el día sábado 26, realizaron la última jornada de un taller de 4 semanas con niños del “Centro de Apoyo a la Mujer y la Lactancia Materna Mammalia” ubicado en el pulmón de Valparaíso. Nos referimos al Parque “El Litre”. Esta actividad consintió en pintar una serie murales por los niños del centro, en una actividad donde también participaron los padres y madres de los pequeños. La actividad tuvo una gran recepción y fue una experiencia enriquecedora para todos los participantes. Los diez murales, una vez finalizados, se integraran a un consultorio de Valparaíso, donde de un lado del mural figurará un dibujo y del otro información sobre la lactancia materna. De esta manera “se busca fortalecer el apego de la mamá con el infante, fortalecer la lactancia y la relación de la madre con su hijo/a” afirma el profesor Carlos Villamar.
Luego de la jornada maratónica de 12 horas pintando, el equipo muralista expresó su agrado por el trabajo realizado. Julio, uno de los jóvenes participantes, dijo ”que la experiencia fue llenadora, el trabajar con niños y con gente es como conmovedor, se puede llegar a través del arte”, otro de los muchachos, Felipe se sintió “cercano a los niños”, mientras que Valentina, única joven participante en la actividad “hizo el llamado a las autoridades que llenen este país de cultura”, contó también la experiencia que vivió en Quilleco “donde las lágrimas corrían a callado” y expresó la necesidad de trabajar con estos niños “que necesitan tomar un pincel para poder expresarse”.
El Centro Cultural RoberttoMatta seguirá trabajando y busca seguir vinculándose a la necesidad de generar cambios concretos y de una vez, lograr el tan ansiado cambio social. Estos jóvenes han sido un ejemplo para muchos en este proceso.

