Al parecer el ego del Gobierno del Presidente Sebastián Piñera puede más que la necesidad de solucionar el problema educacional que atraviesa el país desde hace ya 30 años. El mandatario, a través de su Ministro de Educación Felipe Bulnes, rechazó, en la jornada de ayer, la mesa de diálogo propuesta por la Confech. Esta mesa contemplaba cuatro condicionantes simples para asegurar un trabajo sincero y fructífero pero el ego del gobierno pudo más que la razón. Las condicionantes eran la recalendarización del año académico, la detención de proyectos de ley en materia de educación, la no perdida de las becas y la transparencia del trabajo a realizar por medio de la transmisión por televisión de esa instancia.
Estas condicionantes se pidieron por los siguientes motivos: primero porque no se puede dialogar bajo una presión constante sabiendo que la perdida de las becas atenta justamente con la lucha misma por ser una medida de presión, segundo porque sabemos que la opinión pública está de acuerdo con la demanda estudiantil y que además los estudiantes están más preparados que los del gobierno para realizar un debate televisivo, y tercero porque los proyectos de ley solo potencian aún más la participación de la banca privada en la educación. Esto haciendo referencia al proyecto de ley que reduce el porcentaje del Crédito con Aval del Estado del 6% al 2% por medio de un aumento de la subvención estatal a la banca privada, atentando con un principio constitucional que es el lucro en la educación. La razón de ello es muy simple, los bancos son entidades privadas con fines de lucro y no pueden recibir dineros del Estado para subvencionar créditos que se les otorgan para estudiar a los alumnos en Universidades, que sabemos que son con fines de lucro.
Fue en este escenario que se realizó el Confech, pensando en la posibilidad de que el Gobierno aceptaría estas condiciones, que como todos sabemos, dos de ellas fueron rechazadas. Esta acción no hizo más que unir a los estudiantes que asistieron al Confech celebrado en la Universidad de Valparaíso el día 15 de Septiembre. En esta reunión los estudiantes no solo denunciaron y demostraron la intransigencia de Sebastián Piñera, sino también su ego, que no le deja ver más allá de su billetera y también la incapacidad que el mandatario tiene en pensar en un Chile más justo para todas las familias de este país.
La represión también fue uno de los temas que se trataron en la asamblea. Hay varios casos importantes de persecución, represión, tortura y asesinato por parte de personal de Fuerzas Especiales hacia los estudiantes. Es sabido que en cada marcha los carabineros graban el accionar de los estudiantes amedrentándolos con la cámara en su cara, registrando bolsos y mochilas a la prensa, sacando fotos a las personas que ingresan a la tomas de los establecimientos y amenazándolos, poniendo bajo sospecha a cada estudiante. Estos casos se han vistos en la V Región donde los estudiantes universitarios y secundarios son las victimas predilectas de los carabineros pero que no tiene comparación con persecución política que sufren los estudiantes de la Universidad de la Santísima Concepción que tienen que convivir con policías con perros, infiltrados, y el asedio al mejor estilo de la serie norteamericana “Prision Break”.
En este sentido los estudiantes reafirmaron su fuerza y propusieron un calendario de movilizaciones con el fin de demostrar que la gente quiere un cambio en educación y que además este cambio es necesario para todos y todas. La primera movilización se realizará el día jueves 22 de Septiembre. Mientras que el siguiente Confech se realizará en la ciudad de Coquimbo sábado próximo.
Artículo de opinión por Andrés Ojeda

