La mañana empieza con su aroma fresco y acre a rutina, la televisión muestra desde su falsa neutralidad la manera en que los “incidentes” se dan en las calles de la capital gris… el fuego, el fuego que arde, vive para romper el status quo que tanto complace a los compulsivos del orden público.
El fuego, el fuego que tantos no alcanzan a comprender, se enciende en las principales arterias en que transita la mitad de los chilenos la mitad que sube a las micros acostumbrada al peso de vivir sobre-viviendo. Ese fuego que es causa y motivo de polémicas falsas, ese fuego que era nuestro, hoy es el que incendia y mantiene abrigadas las esperanzas de millones que sufren en silencio los embates de una injusticia gratuita, y de la que no se habla en ninguna de las Constituciones- ni en las de papel roneo, ni en las empastadas, ni en las viejas y ajadas cuya letra está muerta, y si me permiten decirlo, en estado de descomposición.
Algunos ahogan su rabia sacando a colación que el país está siendo destruido, que la unidad ha sido acribillada, que tenemos que resguardar nuestra imagen a nivel internacional, y no tengo más que decir al respecto de esto que me parece de mal gusto tratar de camuflar con filantropía y servicio público, lo que en realidad es desesperación y tolerancia a la frustración.
Esa tan manoseada y prostituída paz social y su primohermano incestuoso, el orden público, son armas de un modelo que ha demostrado poner por sobre cualquier humanismo, al buen funcionamiento del mercado de bienes y servicios, y a la vida mecanizada de ciudad- pero un momento- hablemos en serio, ¿a quién beneficia el orden público realmente? ¿De qué estamos hablando? ¿Poder ir a comprar pan o ir a trabajar sin olor a lacrimógena (hagamos como que extrañamente la revuelta social es responsable de que la fuerza pública utilice mecanismos tóxicos de disuasión, como quien asesina una plaga de ratones), poder irse a la casa en micro?, ¿poder usar la alameda libremente?, señora!!!, ¿Le dijeron a Ud. que la paz social es tan falsa como el color que usted usa para cubrirse las canas?
Pero hay que aclararse y ser valiente al momento de discursear públicamente, todos sabemos que, a grosso modo podemos encontrar distintas vías para organizarse en la vida social.
Una manera es utilizar la vía pacífica, sin revueltas, revoluciones, paros y demases, sino que sentándose a dialogar, dejando que este monstruoso e inexistente Estado engulla en sus entrañas toda mi posibilidad de decidir cómo va a ser mi vida y la de mis cercanos, pero bien- hay un parlamento, hay una constitución que regula el actuar orgánico de las Instituciones, hay elecciones periódicas- todo funciona de perilla, en teoría tenemos una hermosa República Democrática, que está estatuída tan preciosamente que incluso prevé que todo un pueblo se vea reflejado en las discusiones que se dan al interior de cierto edificio en Valparaíso, todo muy bien.
Para mi infinita tristeza la cochiná no funciona por algo muy simple: los seres humanos que tienen más poder que otros seres humanos jamás van a funcionar a favor de esos otros seres humanos, y digámoslo, ni siquiera Yisus Kraist lo habría hecho (y eso que era tan re guen cabro), porque siempre va a haber cierto afán egoísta por no tomar en cuenta a los otros, y este no es un cuento nuevo, todos sabemos que la tesorera del curso se corta una luca todos los meses para comprarse colación.
La democracia representativa es una meretriz barata que se escandaliza con una barricada, con un peñascazo, porque sabe que su fin está cerca… esta república es el caldo de cultivo perfecto para que las inequidades broten como callampas después de la lluvia, pero seguiré con la línea argumentativa.
En directa relación con lo anterior encontramos que una segunda manera de vivir en sociedad es el Kaos, pero nadie quiere esto porque estamos concientes de que no queremos que nuestros hijos salgan con miedo a la calle- pero hagamos un alto en el camino, no es ya un caos el hecho de que con $172.000 no alcance para cubrir viviendaeducacióntransportesaluddecalidadcomida para unafamiliacompleta?, no es caótico vivir para trabajar para vivir para comer fideos para trabajar? Bienvenidos al caos del mundo gobernado por unos pocos, bienvenidos al mundo de la hermosa democracia social de mercado hiperinstitucionalizada donde mueres en vida, donde no puedes salir a manifestarte para recibir un poco de atención sin ser un delincuente, donde se criminaliza el fuego, nuestro fuego.
Yo no quiero esta paz, yo no quiero este equilibrio tranquilo cuando sé que hay tanto monoliacu con el título de Cargo de elección popular, llenándose la boca con mi dignidad y mi derecho a un medio ambiente libre de contaminación cuando no les interesa un ápice que la gente compra mierda en vez de comida en el super mercado, ni que en veinte años no quedará agua potable, quiero mi justicia hoy, la quiero ahora!!!!, no la quiero dentro de los tribunales donde un leguleyo ratón de biblioteca se sentó en un estrado a decidir que nuestra vida era extemporánea, o improcedente por manifiesta falta de fundamentos.
¿Quién te violenta?
Quién no te mira, quién te golpea, quien se sienta sobre tu espalda y vive de tu trabajo.
No son los capuchas, no son los inútiles subversivos, no es el movimiento estudiantil..
No eres libre, Libérate, sacrifica la paz en las calles por una alborada de justicia y libertad entre los seres humanos. Adelante estudio.


